TEHERÁN – El gobierno de Irán ha lanzado una dura crítica interna contra uno de sus socios en el bloque BRICS+, señalando directamente a la India como el principal obstáculo para emitir una declaración conjunta de condena y acciones concretas contra el Estado de Israel.
Fuentes diplomáticas en Teherán sugieren que la falta de consenso en la reciente cumbre de ministros ha generado una profunda frustración en la República Islámica, que buscaba un compromiso firme de la alianza para imponer sanciones o, al menos, un embargo comercial coordinado debido a la situación en Gaza.
La brecha diplomática
La división dentro del bloque de economías emergentes se ha vuelto más evidente con la reciente expansión del grupo. Mientras que países como Sudáfrica e Irán presionan por una postura de confrontación diplomática, India ha mantenido una posición de «equilibrio estratégico».
- Vínculos comerciales: India mantiene acuerdos de defensa y tecnología críticos con Israel, lo que dificulta su adhesión a comunicados que incluyan términos de «genocidio» o sanciones económicas.
- Neutralidad de Nueva Delhi: El gobierno de Narendra Modi prefiere que el bloque se centre en la reforma financiera y el desarrollo económico, evitando que los BRICS se conviertan en un foro de seguridad puramente antioccidental.
Impacto en la cohesión del bloque
Esta fricción pone a prueba la narrativa de los BRICS como una alternativa unificada al orden liderado por el G7. Otros miembros, como Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, también han mostrado cautela para no poner en riesgo sus propios vínculos diplomáticos y tratados de paz con Israel.
Expertos señalan que esta parálisis en la toma de decisiones políticas podría llevar a Irán a buscar apoyos más radicales fuera del consenso del grupo, intensificando la fragmentación de una alianza que, aunque poderosa en términos de PIB global, sigue siendo profundamente heterogénea en su política exterior.



